Ante la actual la crisis sanitaria generada por el COVID-19, el Gobierno Federal ha implementado diferentes medidas a fin de procurar la seguridad en la salud de la población, considerando que ésta juega un papel importante para reducir la probabilidad de exposición y transmisión del virus.

Entre las medidas decretadas, se encuentra la suspensión actividades no esenciales en los sectores público, privado y social, lo cual trae podría afectar el cumplimiento de obligaciones contractuales de las empresas que realicen actividades no esenciales.

Si bien el Gobierno Federal ha anunciado la emergencia sanitaria con efectos en toda la República, el implementar las medidas de prevención y seguridad decretadas por éste afecta las actividades cotidianas de comercio al verse frenadas o reducidas de manera directa o indirecta; llegando al grado de que las empresas incumplan con sus obligaciones contractuales con sus clientes o proveedores, por falta de capacidad material o económica.

Con esto en mente, ¿es el COVID-19 una justificante para el incumplimiento de los contratos?

Para casos como éste nuestra legislación contempla las figuras del caso fortuito o fuerza mayor, las cuales prevén que existen ocasiones en que el incumplimiento de una obligación no puede ser imputable a alguna de las partes, porque se ven impedidas de ello por un acontecimiento que está fuera de su voluntad, que no ha podido prever o que aun previéndolo no ha podido evitar.

Al efecto, el artículo 2111 del Código Civil Federal, en su artículo 2111 establece que:

“Art. 2111 .- Nadie está obligado al caso fortuito sino cuando ha dado causa contribuido a él, cuando ha aceptado expresamente esa responsabilidad, o cuando la ley se la impone.”

Claramente la actual pandemia por el COVID-19, se trata de un caso fortuito, toda vez que la previsión o impedimento del mismo no es imputable a alguien, ya que es un suceso de la naturaleza ajeno a cualquier relación jurídica que ha afectado la salud y economía de cientos de miles de personas alrededor del mundo.

Los posibles incumplimientos contractuales que se llegarán a presentar dependerán completamente de la naturaleza del contrato celebrado, la industria o sector de las partes y la redacción del contrato mismo. De igual forma, la actualización de la figura del caso fortuito o fuerza mayor, dependerá en las obligaciones contraídas en mencionado contrato.

Nuestra recomendación

Se recomienda en primer lugar, analizar detalladamente los contratos celebrados, plazos, tiempos tanto de entrega como de pago y las cláusulas correspondientes a penas convencionales y de rescisión, así como identificar las principales obligaciones que pudieran ser incumplidas a raíz del COVID-19.

Una vez identificadas las obligaciones susceptibles de incumplimiento por el caso fortuito en mención, se recomienda ampliamente el diálogo y negociación entre las partes para el cumplimiento de las obligaciones contraídas en la medida de lo posible.

Llegado a un acuerdo entre las partes, se recomienda celebrar un convenio modificatorio (adenda) al contrato principal para adecuar el cumplimiento de las obligaciones durante el tiempo que dure esta emergencia sanitaria, ya se acuerde la reducción o prórroga en el cumplimiento de las obligaciones o la no aplicación de penas convencionales ni rescisión del contrato.

Lic. y M.I. Pedro Raúl Lara García.

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